martes, 9 de junio de 2009

La carrera espacial (Guerra Fría)

Uno de los campos que más se benefició con la Guerra Fría fue el área de la tecnología. En un principio la carrera espacial no fue más que una campaña para desarrollar el programa de misiles balísticos intercontinentales. Sin embargo, la carrera espacial se convirtió muy pronto en una forma de propaganda.

En la urgencia de mostrar su superioridad frente al rival, tanto EEUU como la URSS se esforzaron en mejorar sus lanzaderas, así como los productos derivados de sus adelantos tecnológicos.

En 1957, los rusos lanzaron el Sputnik, primer artefacto humano capaz de alcanzar el espacio y orbitar el Planeta. Ese mismo año, los rusos lanzan el Sputnik II, y el primer ser vivo sale al espacio: una perra, de nombre Laika, que murió a las 7 horas de salir de la átmosfera.

Poco después, los Estados Unidos entraron en la carrera lanzando el Explorer I en 1958, pero la Unión Soviética consigue dar un paso de gigante, al ser Yuri Gagarin el primer ser humano en ir al espacio y regresar sano y salvo. Fue entonces cuando la rivalidad aumentó hasta tal punto que el propio presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, prometió enviar estadounidenses a la Luna antes del fin de la década.

La misión Apolo XI consiguió realizar con éxito su tarea y Amstrong y Edwin Aldrin se convirtieron así en los primeros humanos en caminar sobre otro cuerpo celeste. Más tarde vendrían las misiones Apolo 12, 14, 15, 16 y 17 que repitieron la hazaña, llevando hasta un total de 12 personas hasta la superficie lunar hasta que en 1972, con el Apolo 17, el proyecto se dio por finalizado por falta de presupuesto.