viernes, 13 de marzo de 2009

La semana trágica (Alfonso XIII)

En 1909, el ataque a los obreros españoles que trabajaban en la construcción del ferrocarril de Melilla desencadenó la Guerra de Marruecos, conflicto que se prolongaría hasta 1927.




El llamamiento a filas de los reservistas fue muy mal acogido. Si pagabas 6000 reales (1.500€) quedabas exento, pero esta cantidad no estaba al alcance de la mayoría de los trabajadores, que se veían obligados a partir a la guerra.

Como protesta, Solidaridad Obrera y UGT convocaron una huelga general, seguida principalmente en Barcelona. La huelga desembocó en una serie de altercados, como la quema de edificios religiosos. El 27 de julio se declaró la ley marcial y empezaron los enfrentamientos entre los huelguistas y el ejército por las calles de Barcelona. El 29 de julio llegaron tropas de refuerzo y al día siguiente los últimos insurrectos ya habían sido sofocados.



La Semana Trágica se llevó por delante el programa reformista de Maura. Mientras el PSOE conseguía que Pablo Iglesias fuera elegido diputado en 1910, el liberal José Canalejas llevó a cabo el último intento regeneracionista dentro del sistema de la Restauración. Su acción reformista (servicio militar obligatorio en tiempos de guerra, ley del "candado", Ley de Mancomunidades que se vio finalmente frustrada en el Senado) acabó brutalmente con su asesinato por un anarquista en 1912. En adelante, podemos hablar de una crisis permanente de los partidos del turno.